El importante mensaje que revela la evolución de la tasa de dependencia en España en los últimos años

Todos los indicadores económicos y demográficos muestran un mismo aspecto en relación al actual sistema de pensiones en España: debe transformarse porque es insostenible. La demografía juega un papel fundamental en cómo se organiza la sociedad española en este capítulo; es determinante en cómo los impuestos de unos –las personas en edad de trabajar (18-65 años aproximadamente)– terminan convirtiéndose en las pensiones de los otros (65 años en adelante).

Haz tu simulación: ¿Quieres saber cuánto cobrarás cuando te jubiles?

Los datos que muestra el Instituto Nacional de Estadística (INE) acerca de la tasa de dependencia, es decir, el número de personas mayores de 65 años respecto a aquellas en edad de trabajar, son reveladores. Para entenderlo mejor no hace falta nada más que observar la evolución del gráfico que acompaña esta entrada del blog de VidaCaixa.

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¿Qué nos muestra este gráfico? Si en 1980 un total de 5,3 personas en edad laboral pagaban la pensión de un jubilado, en la actualidad esta cifra se ha ido reduciendo hasta las 3,4 personas por pensionista. Las proyecciones del INE señalan que en 2060, si todo sigue como hasta ahora, casi será una persona en edad de trabajar (1,3 concretamente) la que mantendrá a cada pensionista. O dicho en otros términos, cada joven en edad de trabajar tendrá que mantener prácticamente a cada jubilado.

Todas las alarmas se encienden cuando uno observa la evolución que los organismos oficiales muestran acerca del futuro de la sociedad española. El problema del envejecimiento en España es incluso más preocupante que en el resto de la Unión Europea. He aquí unos datos a tener en cuenta sobre la cuestión y que afectan al sistema de pensiones:

  1. España pierde población. En 2064, según las proyecciones del INE, seremos 40,8 millones de personas. Según el último dato del INE, dado a conocer en abril de 2016, el número de españoles se sitúa en 46,5 millones de personas, debido a la disminución del número de extranjeros. Esto supone que en menos de 50 años habrá 5,7 millones de personas menos en el país.
  1. Caída del número de nacimientos. Si comparamos las cifras de 2009 con las de 2029, que son los datos comparables que proporciona el INE, vemos que el número de nacimientos caerá nada menos que un 27,1% (298.202 menos). Con una tasa de reposición de población hoy de 2,1 hijos por mujer fértil (entre los 15 y los 49 años), el número de nacimientos caerá hasta los 1,22 hijos. A todo ello hay que sumar que el número de mujeres en edad fértil disminuirá en menos de 50 años y se situará en los 4,3 millones.
  1. Esperanza de vida. Si hoy es, según los organismos oficiales, de 80 años para los hombres y de 85,7 para las mujeres, ¿qué no cambiará cuando en 2064, según el INE, sea de 91 y 94,3 años, respectivamente?

Ante todos estos cambios por venir es lógico que muchos se pregunten cuánto van a cobrar de pensión al jubilarse. Es por ello que, con el objetivo de lograr conocer cuánto dinero se necesitará una vez haya finalizado la vida laboral, se ha puesto en marcha una nueva herramienta para resolver estas dudas.

Se trata del simulador de jubilación, que calcula en función de diferentes variantes la diferencia entre lo que uno espera cobrar una vez se jubile según sus aspiraciones y lo que presumiblemente cobrará en realidad. Se trata de un buen ejercicio para comprobar cómo se encara la estrategia de ahorro de cara a los años tras la jubilación y, quizá, realizar los cambios oportunos para cubrir las necesidades del futuro de la mejor manera posible.

Si las circunstancias de cada uno lo requieren, existen productos de ahorro a largo plazo –como el plan de pensiones, el plan individual de ahorro sistemático (PIAS) y el seguro de ahorro individual a largo plazo (SIALP)– que pueden ayudar a la hora de preparar con garantías el futuro una vez haya concluido nuestra etapa laboral.

Lee también: ¿Cuáles son las ventajas fiscales de planes de pensiones, PIAS y SIALP?

https://www.youtube.com/watch?v=Ul3h1thiEcQ

En el caso del plan de pensiones, por ejemplo, hay que destacar sus importantes ventajas fiscales. Esta herramienta de ahorro es deducible en su totalidad en la declaración de la renta, con la única limitación de una aportación máxima anual de 8.000 euros o el 30% de las rentas netas del trabajo.

https://www.youtube.com/watch?v=Dc9BLy8DX4w

Por otro lado, tenemos el PIAS. Destaca de este producto también su interesante tratamiento fiscal, ya que no se pagan impuestos si se rescata el ahorro en forma de renta vitalicia. La limitación anual es de 8.000 euros, como en el plan de pensiones, y la aportación máxima total no puede superar los 240.000 euros.

https://www.youtube.com/watch?v=kFPQlP8JBcA

Por último, cabe resaltar que con un SIALP, siempre que se mantenga la inversión al menos cinco años y no se superen los 5.000 euros por persona y año, no se tributará por los rendimientos.

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