¿Qué es un autónomo colaborador y cuándo debe cotizarse mediante esta figura?

La figura del autónomo colaborador se incorporó a la normativa laboral española para facilitar a las pequeñas y medianas empresas la contratación de familiares. Como es lógico, estos son quienes mejor conocen las interioridades del negocio y, además, suponen un ahorro de salarios para el propietario de la empresa al quedarse el dinero, justamente, en la familia.

No obstante, si tienes un negocio y quieres contratar a un autónomo bajo esta modalidad o si te han ofrecido un contrato de este tipo, debes saber que hay varios requisitos. Igualmente, al ser dado de alta en esa figura laboral tienes una serie de derechos y obligaciones. Vamos a explicártelo todo a continuación.

¿Qué es un autónomo colaborador?

Es una figura del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos a la que puedes acogerte si eres familiar directo del propietario de la empresa para la que vas a trabajar.

Se entiende como tal a los de primer o segundo grado. Es decir, padres, hijos, cónyuge o hermanos respecto al primero, y abuelos, nietos o cuñados en cuanto al segundo. Además, puedes serlo por consanguinidad, adopción o afinidad.

Pero, además, para acogerte a esta modalidad de contratación tienes que cumplir otras condiciones:

  • Debes trabajar habitualmente en el negocio. Es decir, no podrás acogerte si solo lo haces de forma esporádica.
  • Tienes que convivir en la misma casa o ser dependiente del titular de la empresa.
  • No puedes estar dado de alta como profesional por cuenta ajena.
  • Debes tener, por lo menos, 16 años. Los menores de esta edad, según el Estatuto de los Trabajadores, no pueden desempeñar ninguna actividad laboral, ni siquiera para sus familiares.

Un caso especial es el de las parejas de hecho. Hasta el año 2015 se permitió que fuesen autónomos colaboradores. Sin embargo, ese año se promulgó la Ley de Fomento del Trabajo Autónomo, que derogaba esa opción. Por tanto, en la actualidad, las parejas de hecho no pueden acogerse a esta figura.

También constituyen una excepción los autónomos societarios que ejercen su trabajo a través de su sociedad limitada. Estos no pueden contratar autónomos colaboradores, salvo que posean el 50% de las acciones de la empresa.

¿Cuáles son las obligaciones de los autónomos colaboradores?

Si te contratan bajo esta modalidad, tendrás obligaciones fiscales diferentes a las de otros autónomos. Para la Agencia Tributaria, estarás equiparado a los trabajadores por cuenta ajena. Esto significa que solo deberás hacer una declaración anual del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Dicho de otro modo, no tendrás que presentar declaraciones trimestrales de IRPF ni de IVA.

En cambio, para el Instituto Nacional de la Seguridad Social serás un autónomo más y te reconocerá las mismas prestaciones que a estos. En este sentido, te interesará saber que no tendrás derecho al desempleo que cobra un trabajador por cuenta ajena. Pero sí podrás cobrar el denominado paro de autónomos cuando hayas cotizado un mínimo de 12 meses.

Por otra parte, debes saber que el empresario que te contrata también tiene unas obligaciones legales respecto a ti. Las más importantes son las siguientes:

  • Pagar tus cotizaciones a la Seguridad Social. En cuanto a estas, tiene unas bonificaciones que te explicaremos más adelante.
  • Hacerte una nómina mensual por tu sueldo con arreglo al convenio laboral en que estés incluido. Sin embargo, este requisito no es imprescindible en caso de que tu empleador sea tu cónyuge. En tal caso, no es necesario que te haga nómina, ya que los ingresos se pueden considerar conjuntos.
  • Anotar debidamente en su contabilidad las partidas destinadas a tu sueldo y cotizaciones. En este sentido, como veremos, puede desgravar como gastos deducibles esos importes.

Ventajas de los autónomos colaboradores

La principal ventaja para ti, si te contratan mediante esta figura, es que trabajarás para un familiar, con la estabilidad que ello te permitirá. Lógicamente, si la empresa va mal, el propietario del negocio despedirá antes a otros trabajadores que a ti, siempre que cumplas con tus obligaciones.

Respecto a otros autónomos también tendrás la ventaja que antes te hemos mencionado: no estarás obligado a hacer declaraciones trimestrales de IRPF ni de IVA.

Por su parte, el titular de la empresa también tiene ventajas al contratarte. La principal está en las cotizaciones que debe pagar por ti. Concretamente, tendrá una bonificación en ellas del 50% durante los primeros 18 meses que te tenga contratado. Y en los seis siguientes esa bonificación se reducirá al 25%.

Asimismo, la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo estableció otra ventaja para el propietario de la empresa. Consiste en la bonificación del 100% en tu cuota de contingencias comunes durante 12 meses.

Para acogerse a ella, tiene que contratarte indefinidamente y mantenerte en plantilla, al menos, seis meses más de lo que dure la bonificación. Igualmente, la empresa no puede haber tenido despidos improcedentes en los 12 meses anteriores a tu contratación.

¿Cómo darse de alta en esta figura?

Darse de alta como autónomos colaboradores resulta muy sencillo, incluso más que hacerlo como autónomos normales. Porque, a diferencia de estos, no tienes que hacer trámites en la Agencia Tributaria, basta con que los hagas en la Seguridad Social.

Respecto a esta última, tendrás que presentar tu Documento Nacional de Identidad, el Libro de Familia y una copia del alta fiscal de la empresa para la que vas a trabajar. Junto a esta documentación, deberás rellenar elimpreso TA.0521/2.

Este es, justamente, la solicitud de alta como autónomo familiar colaborador en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Y también te servirá para tramitar cualquier variación en tu estado laboral e incluso la baja.

En conclusión, la figura del autónomo colaborador está pensada para facilitar la contratación de familiares por parte de las empresas. Para estas, supone contar con alguien de confianza, reduciendo sus costes laborales e incluso obteniendo bonificaciones. En cambio, si eres tú el contratado, tendrás una nómina mensual, pagarán tus cotizaciones y estarás obligado a presentar menos declaraciones a la Agencia Tributaria que un autónomo titular. Por si todo ello fuera poco, es muy sencillo darse de alta en esta figura laboral.

¿Tienes alguna duda?
M
Martín Mendy

Hola quiero saber si doy de alta como autónomo que ayuda tengo

Vidacaixa

Hola Martín,mira este link del SEPE, te informa de las reducciones y bonificaciones a la Seguridad Social por ser autónomo.

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