Nunca es tarde para empezar a cuidarse

Todas las etapas de la vida son importantes, pero si hay una época en la que es más importante cuidarse es durante la jubilación. Las prisas, el estrés y el día a día de la etapa laboral pueden haber arrinconado un poco los hábitos de vida saludables y, por ello, es aconsejable que ante la llegada de esta etapa de nuestra vida centremos un poco más nuestra atención en este ámbito.

Ya lo decían nuestros antepasados griegos: mens sana in corpore sano. Es importante seguir unas pautas para alimentarse adecuadamente, vivir más años y vivirlos mejor para reducir al mínimo las posibilidades de desarrollar enfermedades.

El envejecimiento y la alimentación mantienen una relación muy estrecha. La Guía para la Alimentación y Nutrición de las Personas Mayores nos servirá como pauta para elaborar día a día la dieta que más nos convenga según nuestro estado de salud.

En la configuración de los menús diarios debemos tener en cuenta que nuestra dieta contenga todos los grupos de alimentos. Por ello, es importante que elaboremos una planificación de las comidas para saber qué ingredientes debemos comprar y hacerlo de la manera más económica posible. Los expertos recomiendan escribir, siempre, una lista de la compra antes de acudir al supermercado y hacerla con el estómago lleno para evitar la tentación de comprar alimentos que no sean saludables.

En el supermercado

¿Qué alimentos son los más saludables? Durante la tercera edad debemos mantener unos hábitos saludables para prevenir la obesidad, un trastorno que alcanza dimensiones epidémicas en el mundo desarrollado y que afecta a alrededor del 30 % de las personas mayores en España.

Por ello es importante consumir moderadamente y sólo en contadas ocasiones los embutidos y las carnes magras, la bollería, la margarina y la mantequilla. No obstante, es más aconsejable ingerir tres raciones diarias de aceite de oliva y de tres a siete raciones semanales de frutos secos porque son alimentos muy nutritivos para el bienestar del corazón. Además, también debemos comer un total de cinco raciones de frutas, verduras y hortalizas al día.

En cuanto a las proteínas, las carnes blancas como el pollo y el conejo son las más recomendables, aunque también podemos escoger entre carnes rojas más baratas, como la de cerdo, pero en cortes con poca grasa (solomillo o lomo). También es importante consumir pescado, que puede ser fresco o congelado.

También tenemos que hacer una mención especial a los lácteos. Según los expertos, el 30 % de las personas mayores no ingieren las cantidades recomendadas de lácteos y este tipo de productos son la principal fuente de calcio en la dieta, un factor nutricional que influye en la fortaleza de los huesos y en el desarrollo de la osteoporosis. Es recomendable el consumo de lácteos bajos en grasa –leche o yogur-. Aunque suelen ser un poco más caros, merece la pena consumirlos por los beneficios que aportan.

Comer es un placer del que debemos disfrutar a cualquier edad, aunque teniendo en cuenta y poniendo especial atención a las necesidades del cuerpo en cada momento vital. ¡Bon appétit!

Ha ocurrido un error, intentalo de nuevo
Pregunta a nuestros expertos

Tus comentarios serán publicados una vez sean validados por nuestro equipo