Los beneficios de la jubilación activa

Cada vez es más frecuente que las personas alcancen la edad de poder jubilarse en un buen estado de salud y en las condiciones físicas y emocionales adecuadas como para desear seguir trabajando por voluntad propia. De hecho, con el aumento de la esperanza de vida a lo largo de las últimas décadas, muchos disfrutan de mayor tiempo viviendo como jubilados que, por ejemplo, como adolescentes, por lo que deben buscarse todo tipo de actividades para llenar su jornada, como viajar, dar rienda suelta a sus inquietudes, incrementar su presencia en actos sociales o, por qué no, trabajando.

Si desean continuar ejerciendo un desempeño profesional, a lo largo de los últimos años se han ido introduciendo algunas novedades legislativas en España que incentivan la continuidad laboral de las personas que así lo deseen mientras, en paralelo, se contribuye, de este modo, a mejorar la sostenibilidad del sistema de pensiones.

Formalmente, dentro de esta definición está incluida la modalidad de jubilación que se conoce como envejecimiento activo y que, a grandes rasgos, implica compatibilizar la prestación contributiva que se reciba con uno o más trabajos a tiempo parcial o completo, por cuenta propia o ajena, en base a los siguientes requisitos:

  • Haber cumplido la edad ordinaria de jubilación, según el caso específico de cada trabajador. En la actualidad, la cota general la marcan aquellos que se jubilen a los 65 años con, al menos, 37 cotizados, o, en caso contrario, que lo hagan con 65 años y 10 meses.
  • El porcentaje que se aplica a la base reguladora para determinar la cuantía de la pensión debe alcanzar el 100 %. De este modo, solo pueden ejercer la jubilación activa aquellas personas que hayan cotizado los años suficientes como para optar a la pensión máxima según las reglas aplicables, lo cual, en 2020, se consigue a partir de los 36 años de cotización.
Mujer disfrutando de su jubilación activa en la oficina

Cuantía a percibir

La cuantía de la pensión en la jubilación activa, mientras la persona permanezca en su ocupación parcial o total, será equivalente al 50 % del importe resultante en el reconocimiento inicial, aplicado, si procede, el límite máximo de pensión pública. La pensión se irá revalorizando cada año, de acuerdo a las tablas que prevé la ley, manteniendo siempre ese 50 % de pensión.

Los pensionistas que escojan la jubilación activa no podrán solicitar el complemento a mínimos mientras se compatibilice pensión y trabajo, salvo en el caso de aquellos que accedan como trabajadores autónomos y contraten a un trabajador para realizar esa actividad. En este caso, podrán compatibilizar el ejercicio de esta labor con el 100 % de su pensión. También está previsto que se pueda compatibilizar el 100 % de la pensión si se realizan actividades de creación artística mediante las cuales se perciban ingresos derivados de derechos de propiedad intelectual.

En cualquier caso, tanto trabajadores como empresarios cotizarán por estas actividades a la Seguridad Social, si bien se trata de una cotización reducida por incapacidad temporal y por contingencias profesionales. A esta cotización se le sumará una cotización de solidaridad del 8 %, que, en el caso específico de los empleados por cuenta ajena, se distribuye entre empresario y trabajador, corriendo a cargo del empresario el 6 % y del empleado el 2 %.

Otras alternativas

Cabe destacar que la legislación española prevé otras posibilidades, además de la jubilación activa, como por ejemplo:

  • Poder compatibilizar el cobro completo de la pensión por jubilación con una actividad laboral por cuenta propia si los ingresos anuales no exceden el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
  • Acogerse a la jubilación flexible, que posibilita compatibilizar la pensión con un trabajo a tiempo parcial, aunque la pensión se verá reducida de manera proporcional a la jornada en la que se trabaja.
  • Optar por la jubilación parcial, que es una fórmula pensada para los trabajadores que llegan a un acuerdo con la empresa en la que estaban colaborando para modificar su contrato a uno a tiempo parcial, reduciéndose, por lo tanto, su jornada y accediendo de manera parcial a la jubilación. Su pensión se verá reducida en una proporción similar a la de la jubilación flexible.
  • La jubilación anticipada, por medio de la cual, algunos trabajadores que cumplen los requisitos exigidos por la normativa, es posible que accedan a la jubilación antes de la edad ordinaria que les corresponde. Puede darse por cese involuntario o por cese voluntario. Todos los elementos relacionados con la jubilación los regula la Ley 27/2011, de 1 de agosto, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de la Seguridad Social.

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