¿Es posible vivir de los ingresos pasivos?

Existen, al menos, tres maneras de conseguir ingresos:

  • Cambiando trabajo y tiempo por dinero. Es decir, lo que hacen la amplia mayoría de los trabajadores, que acuden a su puesto de trabajo cada día para cumplir una jornada en la que aportan su esfuerzo y sus conocimientos profesionales para recibir una remuneración monetaria a cambio.
  • Éxito por resultado. Muchos marketplaces, por ejemplo, ponen a la venta sus productos en la Red. Dependiendo de las ventas que realicen (que son fruto de campañas promocionales, estrategias de marketing, presencia online y otros factores), generan una mayor facturación y, con ello, más beneficios.
  • A través de los ingresos pasivos. Por definición, son aquellos que se generan de manera automática sin que ello suponga para el receptor una inversión adicional en tiempo o dinero. Dentro de esta categoría es posible establecer dos divisiones, entre las personas que pueden vivir simplemente de la rentabilidad que generan sus inversiones (lo que significa que cuentan con el patrimonio suficiente para, unido al interés compuesto, poder generar un excedente de liquidez para atender sus necesidades mensuales) o desarrollando una fuente de ingresos automática que, a lo largo del tiempo, les va generando ganancias (ejemplos típicos podrían ser desde un cantante que recibe derechos por la emisión de sus creaciones o un científico que obtiene dinero por la explotación comercial por parte de un tercero de una patente suya).

Cómo generar ingresos pasivos

Muchas personas aspiran a llegar a vivir gracias simplemente a los ingresos pasivos que generen ya que, de este modo, habrán alcanzado la libertad financiera. Además, permiten optar a una serie de ventajas que, desde el punto de vista económico, son muy interesantes: se diversifican las fuentes de ingresos (si seguimos trabajando lograremos siempre una base de dinero mensual que nos permitirá mantener intacto nuestro nivel de vida), a largo plazo se ahorrará más (aquí entra en juego el interés compuesto, es decir, la rentabilidad que genera nuestra propia rentabilidad, de modo que podremos ir ganando mayor capital sin apenas esfuerzo); e, incluso, plantearse dejar de trabajar para conseguir más ingresos y concentrarse en identificar oportunidades de inversión relevantes para tu propio patrimonio (es decir, en realidad continuaremos teniendo un empleo, solo que consistirá en mantener, diversificar y ampliar nuestro dinero).

Sin embargo, generar esos ingresos pasivos ya es harina de otro costal y, aunque existen diferentes alternativas para conseguirlos, es crítico tomar buenas decisiones, pensar en el largo plazo y rodearse del mejor soporte profesional que podamos.

Algunas ideas para generar ingresos pasivos

Entre las distintas vías, cabe destacar:

Rentas por nuestros ahorros

La inversión es un ingreso pasivo; es más, para muchos ahorradores, es su único ingreso pasivo. Como se ha comentado anteriormente, ahorrar y poner a trabajar nuestro dinero de manera constante y durante un tiempo suficiente puede terminar provocando que podamos beneficiarnos del interés compuesto. La diversificación, la disciplina y marcarse objetivos vitales realistas son algunas de las claves para alcanzar la receta del éxito.

Alquilar nuestros activos

Una plaza de garaje, el piso de la playa, aquel terreno del pueblo que heredamos hace tiempo… Gracias a Internet, la economía colaborativa se ha disparado y ahora es más sencillo que nunca poder alquilar cualquier cosa. Incluso, si no lo tenemos que utilizar con mucha frecuencia, podemos alquilar nuestro propio coche. La Red ofrece multitud de plataformas en las que se ponen en contacto propietarios y clientes.

Contenidos digitales

Atraer usuarios a una página web, ofrecer contenidos culturales de nuestra propia cosecha en plataformas de pago o desarrollar cursos online que estén permanentemente disponibles para que, quien lo desee, pueda comprarlos y descargárselos. La digitalización ofrece multitud de posibilidades para generar ingresos pasivos de manera recurrente, si bien es cierto que necesitaremos llegar a umbrales de usuarios elevados para que nuestra facturación adquiera niveles representativos.

Crear un Marketplace

Como continuación de lo anterior, es posible crear una página de Internet en la que, simplemente, ofrezcamos productos de terceros redirigiendo clientes a sus sites o donde pongamos nuestras obras o cursos online a la venta de manera directa. Sin apenas costes para nosotros, ni tampoco labores de mantenimiento, podremos optar a fuentes de ingresos estables. También es aconsejable poder monetizar nuestra web presentando publicidad contextual en los contenidos y recibiendo ingresos por ello.

Derechos de autor y royalties

Un guión, una novela, canciones, dibujos, poesía… Toda creación propia está sujeta a derechos de autor, lo que redundará en un ingreso cada vez que alguien se lo descargue o lo utilice para su difusión.

Plataformas de trading social

Para replicar los movimientos de especialistas en Bolsa y otros productos financieros, comunicándonos con ellos y aprendiendo sobre sus estrategias y recursos.

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