Fases y consejos para hacer un cambio en tu vida

El cambio forma parte de nuestras vidas, es una constante. A veces el cambio nos viene impuesto, y otras veces lo decidimos nosotros mismos. Aun queriendo cambiar, a veces nos bloqueamos o procrastinamos, porque hay una cuestión que tiende a frenarnos: ¿por dónde empiezo a cambiar?

“Quiero cambiar de trabajo”, “quiero cambiar de dieta”, “quiero empezar a ahorrar”, “quiero emprender”, “quiero dejar a mi pareja”, etc. Sea cual sea el cambio, desde @ellasCoach pensamos que hay 3 fases fundamentales para avanzar hacia el cambio o la transformación.

Fases para afrontar el cambio

Paso 1

Primero, empezamos por definir específicamente nuestro objetivo de cambio o transformación y para qué lo queremos:
¿Qué me va a aportar este cambio?
¿Qué me va a costar (a nivel financiero, emocional, organizacional…) llevarlo a cabo?
¿Qué puertas se van a abrir? ¿Y cuáles se van a cerrar?

Paso 2

Tras esta reflexión, podemos pasar al segundo paso. Se trata de una declaración simbólica e importantísima sobre el propio cambio, primero hacia nosotros mismos y, preferiblemente, ante otras personas de nuestro entorno para crear un compromiso, para hacerlo “más real”. Es muy importante recalcar que podemos decidir cambiar y transformarnos o, todo lo contrario, seguir tal y como estamos y todos los matices que pueda haber entre estas dos opciones.

Desde ellas Coach siempre decimos que, en esta fase, decidamos lo que decidamos, hemos de buscar hacerlo desde la responsabilidad, desde la voluntad, desde la intención. Recomendamos hacerlo desde el “quiero” y no desde el “tengo que”, que nos acerca al victimismo, a la obligación y, quizás, a cierta impotencia.

Si finalmente decidimos no cambiar y no emprender esta transformación, gracias a esta reflexión, ya lo podremos vivir desde un lugar de mayor paz con nosotros mismos.

Paso 3

Si en el paso anterior hemos decidido cambiar, ya podemos afrontar el tercer paso: ¡pasar a la acción!

Pongamos en movimiento este sueño, este propósito, a través de pequeñas tareas, pequeños pasos que podemos empezar a dar desde hoy mismo y que podamos repetir o seguir, para incorporarlo en nuestro sistema neurológico hasta convertirlo en una “nueva normalidad”.

El papel de los babysteps

Es importante el concepto de babysteps, es decir, buscar aquellas acciones que, al principio, no nos supongan un esfuerzo demasiado grande para que pueda ser sostenible y “accionable”.

Desde ellas Coach recomendamos que, de una escala del 1 al 10, busquemos primero acciones que estén en un nivel 2, 3, 4 de dificultad. La acción llama a la acción, así que lo más importante es empezar y desbloquearnos, salir de la procrastinación.

Por ejemplo, si “quieres emprender”, puedes pensar:
En una situación ideal, ¿dónde me veo dentro de 3 años?
¿Qué hito necesitaré haber alcanzado dentro de 1 año para que eso sea posible? ¿Y en 6 meses? ¿Y en 3 meses?
Entonces, ¿qué pequeños pasos puedo empezar a dar hoy para lograrlo?

Algunos ejemplos de acción con un nivel de dificultad bajo podrían ser:
Organizar reuniones informales para hablar con personas de nuestro entorno que han emprendido.
Informarnos sobre los pasos administrativos para constituir una empresa / darnos de alta como autónomos.
Reflexionar sobre la vertiente financiera: ¿necesitaré inversión?, ¿cuál es mi capacidad de ahorro?, ¿cuáles son las opciones de obtener ayudas externas para conseguir financiación?, ¿cuánto tiempo necesitaré?

El DAFO, un buen recurso para afrontar los cambios

Un recurso sencillo que quizás conozcáis y hayáis usado en otros entornos es el DAFO (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades). Esta matriz nos puede ayudar para reflexionar sobre la situación actual y dibujar los pasos, grandes y pequeños, que podemos dar, a corto, medio y largo plazo, para llegar a nuestra situación ideal.

El DAFO también nos ayudará a verbalizar nuestros recursos internos: nuestra experiencia, nuestras fortalezas, etc. Y nuestros recursos externos: instituciones, mentores, apoyos financieros, emocionales, etc.

Un último consejo para evitar la frustración ante el cambio

Si emprendemos una transformación de cualquier tipo, otro recurso imprescindible es avanzar con una actitud resiliente. Nos encontraremos piedras en el camino; no son fracasos, sino que suelen ser aprendizajes muy valiosos que, solo si estamos en una postura de responsabilidad, podremos apreciar.

Avancemos con flexibilidad y adaptabilidad hacia nuestro objetivo. No dejemos que estas piedras nos bloqueen, nos inmovilicen; saquemos las lecciones de cada aventura e imprevisto que nos encontremos para poder seguir avanzando con más fuerza.

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