¿El hecho de fumar, de padecer alguna enfermedad crónica o de tener obesidad encarece el seguro de vida?

Los seguros de vida se contratan con el objetivo de mitigar el impacto económico que puedan ocasionar ciertos acontecimientos en el día a día de las personas y que afectan a terceros. Es importante conocer que algunas circunstancias pueden encarecer su precio. Veámoslo.

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La prima del seguro de vida, es decir, su precio, está determinada por los llamados factores de riesgo. ¿Cuáles son? Las personas cuyas circunstancias o actividades representan más riesgo pagan primas más elevadas que la media, como por ejemplo los fumadores, las personas que padecen obesidad o aquellos que sufran alguna enfermedad crónica.

En el momento de contratar un seguro de vida, la entidad aseguradora debe realizar una valoración del riesgo, que por lo general consiste en someter a la persona a un cuestionario sobre su salud, hábitos o actividades. Si se responde de forma inexacta o se omiten datos, el asegurador puede quedar exonerado del pago de la prestación por inexactitudes en la declaración.

FUMAR

Las compañías de seguros tienen en cuenta si el tomador fuma, algo que, como hemos visto, puede encarecer la prima. Consumir tabaco regularmente es una de las causas que puede afectar a la longevidad de una persona. Las aseguradoras lo tienen en cuenta y consideran que si una persona contrae este tipo de hábitos, es más probable que padezca un cáncer o complicaciones respiratorias derivadas de su consumo, entre otros problemas médicos.

Las aseguradoras, además, contemplan todo tipo de tabaco, desde los cigarrillos y puros que todos conocemos hasta el tabaco de mascar o los parches de nicotina. Muchas aseguradoras consideran que una persona es fumadora si ha consumido nicotina en el último lustro y recuerdan que detectar esta sustancia en el organismo es muy fácil.

Los datos sobre el tabaco en España son los siguientes. En 2017, el 24% de los españoles mayores de 15 años fuma, pese a las advertencias en las cajetillas de las principales marcas comerciales. Cada día fallecen en España 166 hombres y 40 mujeres sobre todo por tumores de tráquea, de bronquios y de pulmón y por enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Un 15% del gasto sanitario total se va en el cuidado de enfermedades derivadas del tabaquismo.

OBESIDAD

La obesidad también es un factor que encarece la prima de un seguro de vida. Las aseguradoras hacen el siguiente cálculo: si el índice de masa corporal (IMC) del tomador del seguro es superior a 30, la compañía le considerará oficialmente obeso. Los riesgos para la salud que se derivan de este sobrepeso excesivo son el principal argumento que esgrimen las entidades para aumentar su precio.

El porcentaje de personas con obesidad o sobrepeso en España era en 2015, fecha de los últimos datos disponibles, del 63,2% entre los hombres y el 44,2% entre las mujeres, según el informe Cómo hacer frente a la obesidad en España: La necesidad de una mayor concienciación e integración de políticas. Es una enfermedad crónica, de tendencia epidémica y creciente, que predispone a otras enfermedades como son la diabetes, la hipertensión arterial o la apnea del sueño, lo que reduce la calidad de vida y aumenta el riesgo cardiovascular.

Los costes asociados a la obesidad suponían un 7% del gasto sanitario en el año 2002, incrementándose desde entonces. A estos habría que añadir los de otras enfermedades asociadas a la obesidad, como es el caso de la diabetes, que representa un 8% de los costes sanitarios directos en España. Las personas obesas consumen un 20% más de recursos sanitarios y un 68% más de fármacos.

No existe una norma escrita común para todas las compañías de seguros, pero sí es cierto que cada una maneja sus propios baremos para encarecer el precio de la prima si uno se encuentra en situación de obesidad, un aumento que puede ser entre el 30% y el 40% superior al de una póliza de seguro normal.

ENFERMEDADES CRÓNICAS

El precio del seguro también se ve encarecido si la persona que lo contrata padece una enfermedad crónica, algo que deberá declarar obligatoriamente en la declaración de salud de su póliza. La diabetes o el cáncer son dos tipos de enfermedades complicadas desde el punto de vista de la contratación de un seguro de vida.

La normativa vigente explicita la necesidad de que el tomador del seguro deba dar cuenta a la aseguradora de todas aquellas circunstancias que puedan variar el riesgo de una persona. Dicho de otro modo, está obligado por ley a decir la verdad. En el caso de omitir u ocultar información relevante sobre su estado de salud, la compañía puede rescindir –y dejar de cumplir– el contrato con el asegurado.

En España hay, aproximadamente, 20 millones de enfermos crónicos. Según datos oficiales, copan el 80% de la factura farmacéutica.

Más información:

¿Cómo tributan los seguros de vida?

¿Cuándo y por qué contratar un seguro de vida?

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M
Maria

Mi marido firmó un seguro de vida con el banco por un préstamo por una moto.Meses después le piden un incremento de la póliza por datos biométricos.Solo está gordo pero no tiene ninguna enfermedad ni problemas de salud.Es legal este incremento que no fue acordado de antemano con mi marido?

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