Cómo afectan los ERTE a la declaración de la Renta

La campaña de la Renta correspondiente al ejercicio fiscal 2020 se desarrolla del 6 de abril al 30 de junio, si se efectúa domiciliación bancaria del pago, el plazo finaliza el 27 de junio de 2022.

A pesar de que los efectos de la pandemia remitieron a principios de año, en 2021 aún son muchas las empresas que se han visto obligadas a recurrir a este método para proteger el empleo frente a las pérdidas causadas por el parón de muchas industrias.

Entre estas cuestiones relevantes de cara a la presentación de la declaración de la Renta, quizá la más importante por el número de personas a las que afecta, es la de en qué medida afectan los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). Las dudas principales estriban, sobre todo, en dos hitos: en saber si ingresar en un ERTE supone pasar a tener un pagador más, y en conocer si Hacienda llevó a cabo o no una correcta retención.

Número de pagadores

Para el primer caso, efectivamente, estos trabajadores, en el mejor de los casos, contaron con dos pagadores en 2021, lo que significa que el límite obligatorio para tener que realizar la declaración de la Renta baja hasta los 14.000 euros (siempre, eso sí, que el segundo pagador haya pagado más de 1.500 euros durante el año).

Es decir, se considera formalmente al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) como un pagador más en ese ejercicio, lo que es muy importante ya que, de no ser así, muchos contribuyentes solo tendrían un pagador, lo que implicaría que el mínimo para hacer la declaración sería de 22.000 euros.

Sin embargo, es importante subrayar que tener dos o más pagadores no significa para el contribuyente tener que pagar más impuestos a la hora de presentar su declaración de la Renta.

Las retenciones de los ERTE de 2021

En relación a las retenciones que se practicaron a cada contribuyente por el ERTE, si no se hicieron de manera adecuada, la propia Hacienda regulará la situación y cobrará aquellas cantidades que no hubiera retenido en su momento.

Cabe recordar que el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se aplica directamente en las nóminas de los trabajadores por parte de las empresas, pero que, en el caso de un ERTE, esta obligación recae en el SEPE.

El problema es que en estas prestaciones, como no se alcanzan los importes mínimos sobre los que, de acuerdo a la legislación tributaria, se exhorta a aplicar la retención correspondiente, con frecuencia no se practica en el mismo momento de realizarse, por lo que Hacienda termina de calcular la diferencia a abonar en la declaración de la Renta.

A tiempo completo o con reducción de jornada

Otro elemento a tener en cuenta es si el ERTE en el que se vio envuelto el trabajador era completo o consistía en uno de reducción de jornada. Para los primeros, la prestación por desempleo corresponde en su totalidad al SEPE, mientras que en los otros una parte del salario lo abona la compañía correspondiente (con su retención de IRPF) y la otra el SEPE (que aplica una retención mínima). Lo que sí comparten ambos es que la cantidad final tributa como renta del trabajo.

Método de pago

En 2021, la Agencia Tributaria permitió fraccionar el pago a Hacienda en 6 plazos a todos los afectados por un ERTE. Este 2022 aún no se sabe si se va a seguir la misma norma.

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