Diversificar, la clave para invertir y reducir el riesgo

Según señalan los expertos, diversificar las inversiones constituye una alternativa muy recomendable para todas aquellas personas que desean reducir el riesgo al invertir. Para nadie es un secreto que la inversión es un mecanismo que, si lo aplicamos de forma inteligente, nos da la posibilidad de incrementar nuestro capital a corto, medio o largo plazo, según nuestras necesidades y expectativas.

En este sentido, si estás pensando en hacer crecer tus ahorros, diversificar te permitirá buscar rentabilidad en diferentes entornos de inversión. Así, uno de los primeros pasos que debes dar como inversor es la definición adecuada de tu cartera, que según el principio de diversificación ha de estar compuesta por diferentes productos o instrumentos financieros, como acciones, bonos, depósitos bancarios o fondos de inversión.

Pero antes debes tener en cuenta diferentes factores para poder sopesar el riesgo al que te expones y gestionar oportunamente los activos por los que apostaste.

¿Qué es diversificar?

Por diversificar, mucha gente entiende que no es invertir la totalidad del capital destinado a la inversión en acciones de una sola empresa o en activos financieros que tengan una alta dependencia entre sí. Ideas que son correctas en gran parte. Sin embargo, se trata de un planteamiento que no se puede tomar a la ligera, ya que una cartera diversificada cuenta con otros valores que garantizan la minimización del riesgo de pérdida que se corre cuando se invierte.

Por ejemplo, el hecho de invertir en diferentes empresas no garantiza que se posea una cartera diversificada. Para que esto se cumpla, es preciso que las compañías no pertenezcan al mismo sector. Asimismo, la diversificación está relacionada con apostar por productos de diferentes zonas geográficas y mercados.

Otras cuestiones que debes tener en cuenta en el momento de diversificar son el comportamiento del mercado global y el capital que posees. En este último caso, es necesario establecer una diferencia entre los pequeños y grandes inversores, siendo una buena práctica para los primeros invertir solamente en valores de empresas reputadas.

En definitiva, el empleo del término “diversificar”, en el campo de la inversión, se relaciona con la capacidad que tiene el inversor de escoger una cartera que contenga valores, activos, instrumentos y productos financieros de diferentes empresas y sectores económicos, países o zonas geográficas y categorías (renta fija o variable). Y, además, con aplicar, según el patrimonio que posea y las tendencias del mercado global, estrategias inteligentes para correr el menor riesgo posible en su posición mientras incrementa su rentabilidad.

Beneficios de diversificar la inversión

Al diversificar obtienes múltiples beneficios, siendo el más tangible la disminución del riesgo de pérdida de capital. Y es que, al apostar por una cartera que contenga distintos activos financieros, el retorno obtenido depende del comportamiento de la totalidad de los instrumentos. Por lo tanto, es posible obtener ganancias incluso cuando algunos de los elementos de la cartera estén generando pérdidas.

Por otro lado, si posees una cartera diversificada, cuando un país o un sector entran en crisis, esto no tiene por qué repercutir negativamente en tu capital. Además, contar con títulos que difieran en cuanto a obligaciones, fechas de vencimiento, niveles de riesgo, bonos o emisores se refiere, te facilita la modificación de tus estrategias. Y no solo eso, sino que también te permite poner en práctica planes de contingencia cuando surgen nuevas oportunidades o cambian las condiciones o el comportamiento del mercado.

Asimismo, la diversificación te da la posibilidad de aplicar una mayor inversión en los activos que mejor conoces y que consideras que tienen una alta probabilidad de mantenerse estables o al alza. Numerosos autores y teorías modernas concuerdan en que la cantidad debe mantenerse entre las 15 y las 30 posiciones, cifra que también depende del capital que poseas destinado a la inversión.

¿Cómo diversificar?

Para diversificar debes tener un conocimiento profundo del comportamiento de los valores en los que deseas invertir, y distinguir entre los de bajo o alto crecimiento o los que tienen un desarrollo inestable. Por otra parte, es importante que los activos por los que apuestes tengan nula o baja correlación entre sí. Igualmente, es esencial que escojas no solo valores de renta fija, sino que incluyas los de renta variable o los de empresas cíclicas o anticíclicas, según convenga en cada caso.

Otra de las estrategias a implementar consiste en invertir en ETF (fondos cotizados), que son un conjunto de activos diversificados de antemano, o en otros fondos de inversión. De esta manera, estarás apostando implícitamente por la diversificación. No obstante, es necesario que analices con cautela cada instrumento. Antes de escoger el fondo, fíjate en elementos clave como su composición, la cuota que invierte en cada país y las comisiones.

En función del capital con el que cuentes, podrás diversificar en mayor o menor medida. De este modo, los grandes inversores pueden apostar por múltiples activos, instrumentos financieros o empresas. En cambio, es recomendable que las personas que disponen de un capital menor apuesten por un número reducido de productos, que deben conocer bien para poder monitorizarlos de forma efectiva.

Errores al diversificar

Entre los errores que debes evitar en el proceso de diversificación para reducir el riesgo de perder parte o la totalidad del capital que hayas invertido, están los siguientes:

– Apostar por acciones y valores que estén concentrados en una sola zona geográfica o en empresas de un solo país.

– Invertir en empresas que pertenezcan a un mismo sector económico.

– Incluir en la cartera activos altamente correlacionados entre sí

– Diseñar una cartera que contenga un número elevado de activos, o sea, sobrediversificar la cartera.

Asignar a cada activo de la cartera la misma cantidad de capital, sin tener en cuenta la fortaleza de cada uno. 

Apostar por empresas desconocidas cuando se posee un capital pequeño.

A modo de conclusión, diversificar las inversiones es una alternativa que te recomendamos para invertir con un mínimo riesgo. A partir de cualquier volumen de capital, es posible crear una cartera diversificada. No obstante, elegir bien su composición y el porcentaje destinado a cada posición resulta clave para conseguir rentabilidad, según este principio de inversión tan frecuente en el entorno financiero actual. Y tú, ¿has pensado en invertir y diversificar tu capital? ¡Cuéntanoslo!

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