Tu postura corporal es el espejo de tu estado de ánimo

Mantener una buena postura corporal resulta fundamental para la salud física y su correlación demostrada con el estado de ánimo.

Favorece la salud de los músculos y de las articulaciones, la circulación sanguínea y previene dolores de espalda, de cuello y de cadera causados por un desequilibrio corporal que intentamos compensar de manera inconsciente.

Si no cuidas tu postura —tanto de pie, como sentado o en movimiento— y además mantienes un estilo de vida sedentario, podrías llegar a desarrollar problemas graves y duraderos, como por ejemplo fatiga crónica, hernias discales o una mala alineación corporal.

Pero la importancia de una buena higiene postural va más allá́ de lo físico, la postura, o body language, dice mucho de nuestro estado de ánimo: indica si estamos alegres o tristes, si tenemos miedo o nos sentimos seguros, si estamos cansados o con energía, etcétera. Por lo tanto, en el momento en el que uno toma conciencia de su postura, puede hacer las correcciones necesarias para, en consecuencia, influir en un cambio de su propio estado de ánimo.

En qué consiste una buena postura corporal

En mi libro Yoga para mi Bienestar comento que una postura correcta consigue utilizar la musculatura de forma eficiente y equilibrada, al tiempo que gasta poca energía. Del mismo modo, si mantienes los huesos y las articulaciones alineados correctamente, alivias la tensión en los ligamentos y evitas el sobreesfuerzo de las articulaciones.

Deberíamos ser conscientes de nuestro cuerpo en todo momento; pero sin un espejo mental o real puede resultar complicado corregir nuestra postura para que sea la correcta. Precisamente, el yoga desarrolla la conciencia corporal a través de movimientos lentos que permiten reajustes en cada momento durante la práctica.

La relación entre la postura y el estado de ánimo

Las emociones y los pensamientos marcan nuestra postura y energía, y también al revés, es decir, que ambas influyen a nivel psicológico. Esto significa que estar erguida produce un efecto hormonal que aumenta los niveles de testosterona (una deficiencia de esta puede provocar tristeza o depresión) y reduce los de cortisol, también conocido como hormona del estrés. No se sabe a ciencia cierta si sonreír hace que nos sintamos mejor o, si al estar bien, se nos dibuja la sonrisa.

La relación entre esta acción-reacción ha sido investigada numerosas veces. Según las investigaciones de la psicóloga social Amy Cuddy, que se resumen en una conferencia TED de 2012, después de comparar dos grupos con sujetos que presentaban distintas posturas, llegó a la conclusión de que aquellos participantes que mantuvieron una postura erguida presentaron mayor autoestima y mejor humor que aquellos que estaban encogidos. Además, los que estaban sentados incorrectamente utilizaron una mayor cantidad de palabras negativas a la hora de describir su estado de ánimo que los que mantuvieron la espalda recta en la silla.

Si estar encerrado en casa por el confinamiento aumenta el sedentarismo, la falta de ejercicio físico y afecta nuestro estado de ánimo, quizás podemos hacer un esfuerzo para dar una vuelta a esta cadena negativa.

Contrarrestar los malos hábitos de la vida en casa

Con el confinamiento en casa que limita el movimiento, el estilo de vida sedentario con ejercicio físico limitado o las largas jornadas de trabajo en posición sentada son tantos factores que pueden afectar nuestra buena postura corporal.

Xuan Lan haciendo yoga en el jardín de su casa para romper con el sedentarismo

Es importante que vigiles tu postura, al hundirte en tu sofá, trabajar en un ordenador portátil con una pantalla demasiada baja, o pasar horas mirando internet y las redes sociales en una pantalla pequeña empeoran la postura y tendemos a encorvarnos de forma inconsciente.

La solución consiste en intentar romper con el sedentarismo con hábitos de vida saludables en casa: cada hora, levántate y pasea (aunque sea hasta la cocina a por un vaso de agua), toma aire fresco por la ventana haciendo respiraciones profundas para abrir la caja torácica y mirar hacia el cielo, planifica tus sesiones de deporte semanales para mover el cuerpo, y añade clases de yoga a tu calendario para desarrollar una consciencia corporal y mejorar tu postura con ejercicios adecuados.

Añadir una práctica diaria de meditación también ayuda a estar más presente en cada momento, nos aprende a observar nuestros pensamientos, emociones y estar más conectados a nuestro cuerpo, para detectar si está encorvado, cansado o tenso.

En el capítulo 2 de mi libro, indico una serie de ejercicios que se pueden realizar a diario en cualquier momento de la jornada para recuperar una buena postura. Recomiendo además fortalecer el core (franja abdominal) y la espalda, zonas que sostienen la postura y protege las lumbares. Podrás practicar la mayoría de estas posturas de yoga y movimiento con el vídeo de la grabación de la clase en directo que hicimos el pasado 17 de abril desde el canal Youtube de VidaCaixa.

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