Cuidar al cuidador

En nuestro país, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la edad media de los cuidadores familiares es de 52 años. Estos datos, unidos al creciente aumento de la esperanza de vida, hacen prever que cada vez habrá más personas  que deban destinar atención y tiempo al cuidado de seres queridos. ¿Cómo estar preparado para este momento?

“Cuidar de nosotros mismos es la mejor manera de estar preparado y obtener y mejorar nuestras capacidades para atender apropiadamente las necesidades de nuestros familiares”, explica Begoña Aricha, responsable del Teléfono de Atención al Cuidador de Cruz Roja SerCuidador.

Aricha detalla que la mayoría de cuidadores no están adecuadamente preparados cuando empiezan a atender a otra persona: presentan pocos conocimientos de todas las implicaciones que supondrá cuidar a otra persona en su vida cotidiana, no han adquirido las destrezas suficientes para velar por su familiar y ocuparse de su propia salud y tienden a subestimar los problemas y responsabilidades a los que tendrán que hacer frente.

Esta nueva situación transformará las relaciones y la economía familiares, el tiempo libre, la salud y hasta el estado de ánimo. Es por eso que vale la pena apostar por cuidarse también a uno mismo.

Desde el portal SerCuidador, impulsado por Cruz Roja y el IMSERSO, comparten una serie de consejos. Algunos de ellos son:

  • Elabora un plan de cuidado, te ayudará en tu día a día.
  • Pon límites a los cuidados.
  • Pide ayuda y apoyo a familiares, amigos, instituciones, etc.
  • Descansa adecuadamente.
  • No te sientas culpable, evita pensamientos erróneos.
  • Cuidar de ti es también cuidar de tu familiar.
  • Ten en cuenta también tu salud, es una de tus armas más importantes.

“Toda ayuda que el cuidador pueda recibir es necesaria, ya sea para el cuidado de los familiares o apoyo dirigido al propio cuidador. Ambos aspectos tienen un valor enorme y son elementos esenciales para gestionar la situación de forma óptima”, apunta Ariche.

Dado que este momento puede llegar de manera inesperada, la adaptación al nuevo rol puede ser una de las claves para vivir lo mejor posible esta nueva responsabilidad. Además, la alimentación y el deporte también contribuirán a la salud del cuidador, lo que revertirá en un mejor estado físico y mental que le permitirá  adaptarse mejor a esta situación.  En todo caso, es muy importante reservar tiempo para uno mismo y disfrutar de la jubilación realizando otro tipo de actividades.

Afrontar esta etapa depende de ti, ¡nunca dejes de cuidarte!

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