¿Cómo son los sistemas de pensiones en el resto del mundo?

El sistema público de pensiones español es un sistema de reparto. O dicho en otros términos, su estabilidad financiera depende fundamentalmente de la ratio entre beneficiarios y contribuyentes a la Seguridad Social.

La crisis y la demografía, entre otros factores, han provocado que la cifra entre unos y otros haya caído de 1,8 personas con 65 años o más por cada 10 personas entre 15 y 64 años en 1981 a una ratio de 2,6 personas en 2011, una tendencia que hoy por hoy sigue a la baja.

En el último Boletín Económico del Banco de España dedicado a las pensiones se ha elaborado un cuadro en el que se muestra cómo funcionan diferentes sistemas de pensiones públicos en el mundo y cuáles son los mecanismos de ajuste automáticos en cada caso.

En España, en virtud de la Ley de Reforma de las Pensiones, este ajuste se realiza en función del Índice de Revalorización (IR), que garantiza una subida mínima del 0,25% (la aplicada en 2014 y 2015) y una máxima del IPC más 0,5 puntos, así como el Factor de Sostenibilidad, que empezará a aplicarse cada cinco años a partir de 2019 a los nuevos pensionistas para ajustar el importe inicial de la pensión.

Éste es el cuadro del Banco de España sobre las pensiones en el mundo:

Gráfico pensiones en el mundo

Según la publicación del supervisor bancario, “en buena parte de los países en los que existe un factor de sostenibilidad, la variable que genera el ajuste automático (en la pensión inicial, edad de jubilación u otros parámetros del sistema) es el incremento de la esperanza de vida”.

El Boletín Económico del Banco de España destaca los casos de Italia, Letonia, Noruega, Polonia y Suecia, en los que “las contribuciones de un trabajador a lo largo de su vida laboral se acumulan en una cuenta ficticia sobre la que se aplica un rendimiento en función de variables demográficas, económicas o ambas, que determina el valor de la pensión en el momento de la jubilación”.

Ahora bien, vayamos a casos más concretos acerca de cómo son otros sistemas de pensiones en otros puntos del planeta. Por un lado, si nos centramos en el norte de Europa nos encontramos con que países como Dinamarca, Finlandia, Reino Unido, Holanda o Suecia, entre otros, emplean regímenes de solidaridad que proporcionan una mayor capacidad a los ciudadanos para aportar directamente o a través de las empresas.

Al contrario que en España, Grecia o Italia, entre otros puntos del sur de Europa, donde el sistema de pensiones es eminentemente público con aportaciones privadas, en los países del norte de Europa citados anteriormente los propios trabajadores eligen si desean un sistema público o uno privado en función del que consideren mejor para sus intereses.

En otros puntos del planeta, como en Estados Unidos o Canadá, por ejemplo, las pensiones públicas únicamente cubren los casos de necesidad mientras que el resto se centra en la iniciativa privada. En Chile, por otro lado, el sistema público de pensiones fue eliminado en 1981 y hoy es totalmente privado y obligatorio. Muchos países latinoamericanos siguen este modelo, con sus variaciones en cada país. Brasil, por el contrario, cuenta con un sistema de capitalización voluntario.

Por otro lado, así como en los países del este europeo predomina el sistema de capitalización, en el centro, concretamente en Alemania, el motor de la eurozona, llevan a cabo una mezcla entre el sistema de capitalización y el de reparto (el español); algo parecido aunque con diferencias sucede también en Francia y Bélgica, por citar dos ejemplos.

Por último destacar que, según el último informe de la OCDE sobre pensiones 2014,  las generaciones más jóvenes de los 34 países que conforman la organización “serán probablemente las que más dependan de las pensiones privadas en la jubilación, excepto en los países en los cuales las pensiones privadas ya han operado por largo tiempo”.

Esto también te gustará

Ha ocurrido un error, intentalo de nuevo

Pregunta a nuestros expertos

Tus comentarios serán publicados una vez sean validados por nuestro equipo