Comida orgánica: qué es y cuáles son sus beneficios

Leche de vacas criadas en libertad, miel recolectada y envasada con métodos artesanos, gallinas “felices”, manzanas cultivadas sin pesticidas… La alimentación es una de las maneras más directas e importantes que tenemos para cuidarnos y apostar por la comida orgánica es una de las mejores vías para ello.

El mercado mundial de producción y venta de comida orgánica no deja de crecer. Pequeñas tiendas locales y grandes superficies están ampliando su variedad de productos orgánicos y ecológicos, conscientes de que se trata de una tendencia que se está consolidando entre los consumidores. Actualmente, se calcula que un 36% de los hogares españoles consumen ocasionalmente comida orgánica.

¿Qué hace que un alimento sea considerado orgánico?

Los alimentos orgánicos son aquellos que están cien por cien libres del uso de sustancias químicas como pesticidas o herbicidas en el momento de su siembra y cultivo y que, además, no han sido modificados genéticamente. En el caso de las carnes y pescados, son aquellos que provienen de animales que han sido alimentados con comida orgánica. Por otro lado, el sistema de producción orgánico usa métodos agrícolas respetuosos con la naturaleza y el medio ambiente.

La legislación europea vigente plantea los adjetivos eco y bío como sinónimos, aunque hay algunas pequeñas diferencias que podemos matizar. Por un lado, los alimentos ecológicos son aquellos que han desarrollado todas sus etapas de crecimiento en la naturaleza sin intervención artificial, aprovechando las condiciones naturales para su desarrollo sin el uso de fertilizantes ni pesticidas químicos. En el ámbito ganadero, se respeta la crianza en zonas libres de contaminación, con alimentos ecológicos y sin la intervención de hormonas de crecimiento. Por otro lado, los alimentos que llevan la etiqueta “bío” no contienen ningún componente que haya sido alterado genéticamente.

¿Cómo saber si un alimento es orgánico?

El principal objetivo de consumir comida orgánica es liberar nuestro cuerpo de sustancias químicas que están asociadas a enfermedades diversas. Los productos orgánicos deben cumplir una serie de rigurosas normativas para poder exhibir esta certificación. Hablamos de controles estrictos en todos los pasos de su producción, desde el cultivo y la cosecha hasta su almacenamiento y procesamiento.

Para poder identificar estos productos debemos fijarnos en una serie de elementos. La principal garantía es el sello conocido como “Eurohoja”, que confirma que ese producto ha superado todos los controles que exige la Unión Europea. Estas normas sobre producción ecológica garantizan la calidad de los alimentos, así como la protección del medio ambiente en su producción y el bienestar de los animales a lo largo de toda la cadena de producción.

También debemos fijarnos en las descripciones de los alimentos (datos como su procedencia, modo de cultivo…), el uso de palabras clave como bío o ecológico e investigar por nuestra cuenta.

Cinco dudas sobre la comida orgánica

1. ¿Por qué los productos orgánicos son más caros?

Los productos orgánicos suelen ser más caros que los convencionales porque su producción normalmente es a escala reducida y los tiempos de producción son mayores, al no emplear fertilizantes ni aceleradores de crecimiento. Además, estos alimentos siguen la cadena económica de oferta y demanda, por lo que la baja producción eleva su coste.

2. ¿Realmente favorecen al medio ambiente?

Sí, ya que su forma de cultivo es cien por cien sostenible. La normativa europea garantiza que la producción orgánica es sostenible por una serie de motivos como pueden ser los métodos de producción libres de agrotóxicos en los suelos, métodos agrícolas, forestales y pesqueros que fomentan la biodiversidad, la no contaminación del agua por sustancias químicas o la reducción de gases responsables del efecto invernadero.

3. ¿Un producto puede ser ecológico pero de invernadero?

Por supuesto. Es posible combinar la agricultura ecológica con la agricultura intensiva. De hecho, Almería es una de las zonas punteras de Europa en producción ecológica en invernadero. Si se siguen las mismas “reglas” que en la producción en exterior, este tipo de agricultura se admite dentro de los estándares de los productos ecológicos. El Reglamento Europeo de Producción Ecológica, además, solo permite que esta producción sea en suelo natural.

4. ¿Cómo se controla el buen estado de los productos orgánicos durante la producción agrícola?

El control de plagas en la agricultura ecológica se basa en métodos preventivos que potencian el buen desarrollo de las plantas y, por lo tanto, su resistencia natural a plagas y enfermedades: conseguir un suelo fértil con técnicas poco agresivas, abonos verdes, rotaciones…

5. ¿Cómo identifico los alimentos ecológicos?

Estos alimentos se identifican en el etiquetado. Los operadores ecológicos conceden ciertas etiquetas cuando los controles establecidos han sido superados, garantizando el proceso de producción ecológico. Lo que tenemos que buscar es la Eurohoja, cuyo uso es obligatorio en los productos ecológicos envasados o producidos en cualquiera de los estados miembros de la UE. Si no llevan esta etiqueta, y aunque su envase lo indique, no se pueden considerar como producto ecológico u orgánico.

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